Los inicios de “Movimiento del Pueblo” se remontan al mes de diciembre de 2016, como Asociación en defensa de valores democráticos, en el principio jurídico de la transparencia en todos los estamentos de la sociedad civil y política y en la participación activa de la ciudadanía canaria para conseguir un objetivo en común: la gestión política eficaz y la cooperación ética de todos los agentes sociales en la vida política de nuestro amado territorio.

No es baladí la nomenclatura otorgada al Partido: Movimiento del Pueblo (MDP). Con carácter previo se llamó – y así reza en los estatutos de la Asociación – como ‘Movimiento para el Pueblo’, pero por los órganos decisorios del Partido se decidió cambiar el nombre a éste último. Podría pensarse que añadir la palabra “pueblo” es un término poco apropiado y arriesgado, debido a la presunta atribución que nos damos para hablar en nombre de los pueblos de canarias. Eso es rotundamente falso y una falacia en toda regla. Lo que se pretende mostrar con esta denominación otorgada es conseguir un plus de legitimidad por parte de toda la ciudadanía para alcanzar una gestión política eficaz. La idea es clara y sencilla: servir a la ciudadanía, por y para ella. Ese en principal objetivo de este partido.

Nuestros afiliados y afiliadas, así como sus simpatizantes, quieren ser un elemento integrador en la sociedad canaria, a través de un profundo cambio en la clase política canaria – municipal y autonómica –  y ello obedece a un proceso de regeneración política que estamos viviendo.

La proliferación de partidos políticos en el territorio nacional es fruto de la transformación social y política que vivimos actualmente. El surgimiento de nuevas organizaciones políticas no es ajeno al cambio, sino que es un síntoma de regeneración democrática y manifestación del pluralismo político que prevé la Constitución Española.

Los fundamentos de nuestra institución son los previstos en nuestros Estatutos y en los previstos en el artículo 5 de nuestro Estatuto de Autonomía de Canarias:

  • Garantizar la titularidad, la plena efectividad y la protección de los derechos y deberes fundamentales de toda la sociedad canaria.
  • Conseguir una auténtica promoción del libre ejercicio de los derechos y libertades de los ciudadanos y la igualdad de los individuos y los grupos en que se integran.
  • Promover una cultura democrática en aras a la defensa de la identidad y valores del pueblo canario.
  • Garantizar que los poderes públicos promuevan efectivamente el pleno empleo y desarrollo equilibrado de las Islas.
  • La consecución del principio de sostenibilidad territorial, en atención del hecho insular, y la defensa y protección de la naturaleza y del medio ambiente.

No quería acabar este mensaje sin olvidarme de otros aspectos – no menos importantes- de los que este partido quiere defender: la erradicación de toda discriminación en su sentido más amplio y la protección de los intereses del sector turístico en Canarias, no sólo como sector económico imprescindible en las Islas, sino como protección del colectivo de residentes no nacionales que merecen una especial protección, y ello porque Canarias es tierra de acogida y de pluralidad social.

Juan Luis Hernández Hernández